Escapando de Apolo

Mes: septiembre, 2014

Todas

Todas las combinaciones de palabras
son basura.
Poesía es saber
que mientras yo te escribo
tú te masturbas.

Si no es contigo

Me fui de la ciudad
antes de que tú la dejaras
porque no puedo soportar
estar sin hogar en mi propia casa.

Madrid en agosto es un desierto
pero se convierte en océano
cuando te llamo en voz alta
desde Malasaña, Sol,
Tirso o La Vaguada.
Y cada silencio tuyo
es un nuevo naufragio
en esta ciudad sin mar.

[Seguramente a estas alturas ya te habrá…]

Quisiera decirte
que te estoy queriendo,
que la poesía no está de mi parte
y a nadie le importa
–ni siquiera a mí–.
Que sueño contigo.
Cuando estoy despierta, digo.

Quisiera contarte
que he vuelto a casa,
que me he hecho estatua
en medio de la carretera
saboreando con los ojos
la pendiente de esta calle,
la inclinación que lleva
la vista a las montañas.
Que mi cuerpo no ha olvidado
las cortinas sin sol
ni las distancias entre los muebles
y todavía puedo andar por el piso
con los ojos cerrados
sin hacerme un rasguño.

[Seguramente a estas alturas ya le habrás…]

Quiero que sepas
que me agarran de la cintura,
que paseo de la mano,
me besan a la luz de la luna
-o las farolas, qué más da-,
que me lo hacen
lento,
bestia,
suave,
urgente,
íntimo,
adolescente,
dulce,
público,
furtivo,
cómplice.
Y sin embargo soy tan tuya.

Que voy a los bares
donde leen poesía
para coger el micro
y decir tu nombre.

[Seguramente a estas alturas ya os habréis…]

Sólo digo, creo,
que te echo de menos.
Y que nunca querré irme
de nuestra ciudad
-y mucho menos quedarme-
si no es contigo.