Escapando de Apolo

Mes: noviembre, 2014

Ara és l’hora

El 9N me pilló soñando con declarar la independecia a nuestro estado. De gracia. En la porra previa me vine arriba: saldría que mi patria eran tus labios y tendríamos dos lenguas oficiales para enredárnoslas, ya sí, oficialmente.
 
Menuda papeleta la tuya, después de haberte visto entre mi cuerpo y la pared. Y mientras tú marcas la cruz yo se la pongo al pesado de Cupido que no deja de asaetearme y siempre contigo, joder, que ya parezco San Sebastián, con tanta flecha en el costado.
 
Pero el día histórico, el de la gran calçotada, la fiesta nacional [perdonadme] yo me quedé sin papeleta por ser de ninguna de tus partes y no sé el de Cataluña, pero nuestro futuro, con tu único voto en el recuento, estaba decidido:
 
SÍ me quieres.
NO te quedas conmigo.

Hola, soy yo

Hola, me llamo Anna y soy estúpida. No siempre me llamo Anna pero nunca dejo de ser estúpida. A veces respondo al grito de Estrella, Vampira, Señorita. Hasta Cielo cuando la cosa se pone amigable. Pero respondo como la estrella estúpida que soy, la vampira estúpida, la señorita estúpida y el cielo que más que cielo es intemperie. ¿No os ha pasado nunca? Ser estúpidos, digo. ¿No os ha pasado nunca salir corriendo desnudos con los brazos abiertos al sol para sentir el calorcito en todo el cuerpo y volver a casa con quemaduras de segundo grado? ¿No os ha pasado no sólo una vez, sino dos y tres y las que vengan? ¿No os habéis zambullido nunca en el mar, muertos de sed, para beberos todo el agua? Y ¿a qué está salada, estúpidos, y da más sed? Pues eso. Yo soy la estúpida que conoce la respuesta que no quiere escuchar pero repite la pregunta una y mil veces. La alérgica al polen que se pasa las tardes confeccionando ramos de flores. La que habla del silencio a gritos. La que cuando recibe un mail con asunto “Instrucciones para activar su cuenta” todavía espera encontrar un cuento de Cortázar. La muy estúpida. Soy la que no entiende que no es no, que no decir sí también es no y que el silencio aún más no. Soy yo, encantada.