Escapando de Apolo

qué limpio qué liso qué puro
lo que se ve

entretanto, los cimientos:
circuitos de nostalgia
raíces en nudos arteriales
que el desencanto aprieta

Anuncios

máquina blanda

girar siempre en torno al sujeto
orbitándolo
succionando su luz
expandiéndose hacia adentro

cada centímetro conquistado
es la amenaza
de la explosión última

acecharlo siempre
hundir las fauces
en uno mismo
como quien hunde el tenedor
en la carne tierna
siendo el tenedor el verbo
y la carne un holograma

fantasma que ayer era
hoy no es
mañana quién sabe

postal desde barcelona

me hice ciudadela de carne y hueso
quise proteger tus ojos sobre mi cuerpo
crié condicionales de plumas blancas
volaron locos dentro de la piel amurallada

hoy
tu recuerdo se parece a ti:
presumido
caprichoso
de nadie

te cedo sus derechos

siempre tuya, káiser

entrevista-alberto-garcia-alix-moto-0403-body-image-1457085999-size_1000

Imagen: Alberto García Álix

Hace mucho tiempo que hace tanto tiempo
que no me tiendo sobre nuestro lenguaje.
 
Guardé tus fonemas favoritos en la última luna.
Punzante, hundió su extremo en mi centro:
 
mi voz sostenida en la noche
como pez columpiándose en su anzuelo.
 
Laureles de silencio coronan la nada.
Oigo la palabra del mudo.

cae la noche en guinardó

 

cuando cae la noche
sin flores
sin lenguaje
cuando con hilos de sombra se atraviesa la piel fina
cuando la mirada se clava hasta ver borrosa
cómo absorbe la melancolía los poros
cómo cicatriza

cuando cae la noche
sin rosas
sin poesía
palpa su alma la mía
e interpreta en el falso fondo del silencio
un canto de ausencia

20160418_204856

 

guinardó. 7am.

si un árbol cae y nadie ve su caída, ¿ha caído? ¿sigue siendo árbol?
no sé qué responder
si a mi lado eres y estás
aquí y ahora
sin embargo me juego mi riñón
con toda su proteinuria
a que ni eres ni estás
aquí y ahora
que si esta cama fuera una campimetría
acertaría todas las luces al primer disparo
todas las lucecitas rojas y amarillas
que sobrevuelan tu cerebro
inquieto
hipnótico
extraño
y te llevan en vuelo
a desamores ajenos
a visiones que hoy se funden
en negro primaveral

no puedo confirmar que sea árbol
pero haré leña de su caída
seré gravedad en tu vuelo
y arderé límbica hasta que no sepas
si es el sol
si es abril
si soy yo este fuego
tan cierto e indescifrable
como los movimientos de tus manos
laberínticos
poderosos
suaves
acariciando sábanas de madrugada

si te observo cual psicópata mientras duermes
si cual psicópata quiero
arrancarte los ojos
violarte los labios
hacer de este momento un papel
en brillo mate o satinado
es porque tengo miedo
de que no exista
lo que no veo

382245_4930239688132_232964771_n

Foto: Noell Oszvald

Caminos

(Gracias a Alejandra por sus cursivas)

 

Y sobre todo mirar con inocencia. Como si no pasara nada. Lo cual es cierto.

*

Salir a la noche
cada pie, con cuidado, sobre su antigua huella.

*

Mismos árboles. Mismas aceras. Misma distancia entre el hospital y la carretera.
Todo siempre igual. Nada siempre igual.

*

Sus huellas tatuadas en mi empeine.
Todos los caminos llevaban a Roma pero siempre preferimos el que llevaba a su casa: justo éste.

*

La otra pierna carga el sueño de legañas en los ojos
el peso de una mochila muy grande para un cuerpo tan pequeño

De mi mano mi padre. Él y su americana para todo el año
De su mano yo: estación en abrigo, estación en bufanda, estación en tirantes, estación en mangas.

*

Hoy, enormes flores de hierro nos separan de esas plazas donde se dejó regatear, se dejó ganar.
Sólo para ver mi sonrisa tejiendo orgullo en el cielo.

*

Hoy, imponentes enredaderas de acero nos separan de antiguos pavellones, en patologías clasificados. ¿Cuál sería el de los solitarios? ¿Cuál el de los abandonados?
No sé, pero mira: justo ahí murió mi abuelo.

*

Ahora ella es parte del laberinto. Observa mi memoria con inocencia. Como si no pasara nada. Lo cual es cierto.

*

Ligera de recuerdos. Otra revolución. Otro tempo.
Respira polución donde yo respiro otro aliento.

*

Meterme en sus ojos. Eso quiero.
Observar el mundo desde ese palco
y quedarme en el umbral de la inocencia
segundos antes del grito y del miedo.

*

Eso quiero.
Descubrir en sus pupilas la sorpresa del camino
antes de que vea la melancolía en las mías.

*

Las cámaras controlarán nuestros pasos
silenciarán nuestras risas
nos juzgarán cuando nos cojan arrancando una planta de cuajo,
la más linda, la más lila, la más viva.
Esa planta
que amanecerá sobre una almohada
repleta de fantasmas.

*

Pero ahora ella canta.
Canta como si no pasara nada.
Nada pasa.

 

20160404_021036

 

 

comienza el espectáculo

las luces se apagan
hay un brillo extraño
en la mitad izquierda de su cuerpo
nacen focos de luz
en ese hemisferio del cerebro
en su pupila izquierda
su hombro izquierdo
codo izquierdo
muñeca izquierda.
círculos de articulaciones en llamas.

seguro que si uno los puntos descubro
las constelaciones que la habitan,
los sistemas planetarios
que giran y giran y giran
alrededor de esa gran estrella
que bombea sangre o
en su caso
poesía

las sonidos se apagan
la electricidad chirría
atrapada en sus venas
cables de alta tensión
sin interferencias
al dictado
¿de qué
de cuándo
de quién
responde su mano izquierda?

no sé nada
quizá no son constelaciones
ni campos magnéticos
quizá es sólo el reflejo
del machete con el que se abre paso
entre bosques y selvas,
o la ilusión de un oasis
en un desierto de arena
quizá en el fondo de todo hay un jardín
y ella es alicia al otro lado del espejo
(si la bebo, ¿creceré?)

no sé nada
pero leo en sus pentagramas
sonatas en La mayor que transcribe
de ladridos de perros callejeros
melodías que dan saltos legendarios
del blanco al negro de un tablero

me está mirando y ahora sí lo veo
tras sus ojos dos estrellas fugaces
rápido corro voy pido un deseo:
“que nadie dé un sólo movimiento,
que el tiempo pare aquí:
yo soñando
y ella escribiendo”.

 

 

 

Los chicos del monopatín

Los chicos del monopatín (digo los chicos no las chicas) están conectados aparecen desaparecen aparecen desaparacen y aparecen conectados en otro lado. Este chico con su gorra su sudadera su música — su chica le aplaude pero él no la oye está conectado a su gorra su sudadera su música que está conectada a la del otro chico (no chica) a su gorra su sudadera su música. Los he visto en Berlín conectados con sus gorras sus sudaderas sus músicas y en Buenos Aires París Nueva York. Desde Barcelona mando un saludo interferencia a este chico que no me oye que está conectado, y a todas las gorras sudaderas músicas conectadas sobre ruedas. Y a sus chicas, que aplauden orgullosas y también son mis amigas.

yo me mí contigo

yo venía del mundo de los zombies
como ellos más muerta que viva
es miércoles 18 de febrero las nueve y media de la noche
apriétame la mano si me oyes
me ves?
soy yo papa
intenta descansar
que mañana vuelvo

me lancé calle abajo haciéndome cada vez más chiquitita
tan chiquitita que parecía una niña de doce años
y luego una de siete
y luego una de tres
y luego ya ni siquiera parecía una niña
entonces vi una paloma enorme comiendo una oreo a picotazos
ojalá mi padre tuviera pico para lanzarse sobre una oreo
o sobre una paloma

llegué a mi portal el suyo
mi timbre el suyo
mi su ascensor
su mi nuestra casa
y me abrió ella joder ella en mi casa ella

qué bien ella que estés aquí porque llego chiquitita
tan chiquitita tan invisible
pero tú siempre me ves y me recoges
yo menguando en tu pecho tan miniatura en tu escote
me acaricias los ojos las mejillas
y casi no oigo mi propia voz
creo que no estoy hablando y tú tampoco
creo que los zombies ya no pueden verme
y creo que yo tampoco nunca los vi

abrázame así, cristina
no me sueltes nunca

Ara és l’hora

El 9N me pilló soñando con declarar la independecia a nuestro estado. De gracia. En la porra previa me vine arriba: saldría que mi patria eran tus labios y tendríamos dos lenguas oficiales para enredárnoslas, ya sí, oficialmente.
 
Menuda papeleta la tuya, después de haberte visto entre mi cuerpo y la pared. Y mientras tú marcas la cruz yo se la pongo al pesado de Cupido que no deja de asaetearme y siempre contigo, joder, que ya parezco San Sebastián, con tanta flecha en el costado.
 
Pero el día histórico, el de la gran calçotada, la fiesta nacional [perdonadme] yo me quedé sin papeleta por ser de ninguna de tus partes y no sé el de Cataluña, pero nuestro futuro, con tu único voto en el recuento, estaba decidido:
 
SÍ me quieres.
NO te quedas conmigo.

Hola, soy yo

Hola, me llamo Anna y soy estúpida. No siempre me llamo Anna pero nunca dejo de ser estúpida. A veces respondo al grito de Estrella, Vampira, Señorita. Hasta Cielo cuando la cosa se pone amigable. Pero respondo como la estrella estúpida que soy, la vampira estúpida, la señorita estúpida y el cielo que más que cielo es intemperie. ¿No os ha pasado nunca? Ser estúpidos, digo. ¿No os ha pasado nunca salir corriendo desnudos con los brazos abiertos al sol para sentir el calorcito en todo el cuerpo y volver a casa con quemaduras de segundo grado? ¿No os ha pasado no sólo una vez, sino dos y tres y las que vengan? ¿No os habéis zambullido nunca en el mar, muertos de sed, para beberos todo el agua? Y ¿a qué está salada, estúpidos, y da más sed? Pues eso. Yo soy la estúpida que conoce la respuesta que no quiere escuchar pero repite la pregunta una y mil veces. La alérgica al polen que se pasa las tardes confeccionando ramos de flores. La que habla del silencio a gritos. La que cuando recibe un mail con asunto “Instrucciones para activar su cuenta” todavía espera encontrar un cuento de Cortázar. La muy estúpida. Soy la que no entiende que no es no, que no decir sí también es no y que el silencio aún más no. Soy yo, encantada.

La peor película

Hoy, por primera vez, he pensado en abandonarte. He decidido llamarlo así porque era demasiado doloroso asumir que en realidad me estabas abandonando tú. Luego le he llorado a ella encima y no me he atrevido a decir tu nombre, por vergüenza o por orgullo, qué más da. Y me he repetido que no quiero el mismo problema: que no quiero dos veces celos ni quiero entender lo que ya entiendo perfectamente. Que lo único que quiero que me hagas es el amor. Y el desayuno. Tu pan con tomate con orégano y embutidos de niño bien. Que me hagas gritar. Tu nombre contra la almohada. Y hablar con las centralitas de las cadenas hoteleras a lomos de un taxi Gran Vía arriba. Y a galopar. Que me hagas de todo menos daño, porque el único daño que voy a poder perdonar es el de ella, que no me hace el amor. Ni el desayuno. Que sólo me deja pronunciar su nombre en un susurro y con su luz verde eclipsa las luces de los taxis libres cuando pasan.

Así que ahora, que sigue siendo inolvidable cuando estamos juntos pero ya nunca estamos juntos cuando estamos lejos, ahora que ya no reclamas con vehemencia lo que es tuyo ni me repites cada noche que te pertenezco, ahora
me importa una mierda que nosotros,
una mierda que especial,
una mierda que para siempre,
porque es domingo -otra vez-
y lo único que quiero
es alguien aquí con quien ver
la peor película
de Antena 3.

6_20141027JeRFmC
Imagen: Pretty Puke

Y que nadie sea absuelto por no quererse

Es cierto: ahora vives con un francotirador apuntándote a la nuca y otro apuntando al corazón. Y con el miedo. Que yo tengo. Porque hace mucho tiempo que cada vez que una bala te alcanza soy yo la que sangra. También.
Y entretanto: barricadas cuerpo a cuerpo, la abstinencia de nuestra parada que sigue esperando su #dosis (la mía) y el bus que no llega nunca antes que las ganas -ay, si las marquesinas hablaran…-. Entretanto caricias que aceleran los latidos, llevarte de la mano al deseo, quitarnos el maquillaje a besos.
Y luego: mi alegría tu miedo mi recuerdo tu agobio mi humor tu reproche mi perdón tu perdón nuestro abrazo.
Pero hoy, que no estás, que estoy sentada en mi cama, que tú vas camino al pueblo y yo quiero ser el camino y quiero ser el pueblo. Hoy me escondo bajo la sábana a modo de bandera blanca y pienso en firmar la rendición porque como no acabe pronto esta guerra, como se te ocurra volver a besarme… tendré que matarte.
Decide tú
si a polvos
o a ausencias.

Todas

Todas las combinaciones de palabras
son basura.
Poesía es saber
que mientras yo te escribo
tú te masturbas.